Crónica
Showtime en Los Ángeles: Estados Unidos arrasa a Paraguay y presenta su candidatura
La Copa del Mundo aterrizó en Los Ángeles con luces, música y un anfitrión dispuesto a demostrar que va muy en serio. Estados Unidos firmó una exhibición de poderío ofensivo para derrotar por 4-1 a Paraguay en el SoFi Stadium, en una noche que combinó espectáculo dentro y fuera del terreno de juego.
El conjunto dirigido por Mauricio Pochettino salió decidido a marcar territorio desde el primer minuto. La presión alta, la velocidad de circulación y la inspiración de Christian Pulisic desarbolaron a una Paraguay incapaz de contener el vendaval local. El primer golpe llegó con un desafortunado autogol de Bobadilla tras una acción generada por el capitán estadounidense, antes de que Folarin Balogun se convirtiera en el gran protagonista de la noche con un espectacular doblete. Al descanso, el marcador ya reflejaba un contundente 3-0 que hacía justicia a lo visto sobre el césped.
Tras el paso por vestuarios, Paraguay intentó reaccionar y encontró premio con el tanto de Maurício, que recortó distancias y devolvió algo de emoción al encuentro. Sin embargo, la selección norteamericana mantuvo el control del juego y terminó sentenciando en el tiempo añadido gracias a Gio Reyna, que puso el broche de oro a una actuación coral de enorme nivel.
Las estadísticas reflejaron el dominio estadounidense, especialmente en las llegadas al área rival y la eficacia en los metros finales. Balogun lideró un ataque que castigó cada error defensivo paraguayo, mientras que la zaga local apenas sufrió durante gran parte del choque. El 4-1 final supone además una de las victorias más contundentes de Estados Unidos en la historia de los Mundiales y le sitúa como primer líder del Grupo D.
Con más de 70.000 aficionados entregados y una atmósfera propia de una gran final, Los Ángeles vivió una inauguración inolvidable. Estados Unidos no solo ganó; lanzó un mensaje al resto de aspirantes al título: el anfitrión quiere que este Mundial sea también su gran escaparate futbolístico.
El conjunto dirigido por Mauricio Pochettino salió decidido a marcar territorio desde el primer minuto. La presión alta, la velocidad de circulación y la inspiración de Christian Pulisic desarbolaron a una Paraguay incapaz de contener el vendaval local. El primer golpe llegó con un desafortunado autogol de Bobadilla tras una acción generada por el capitán estadounidense, antes de que Folarin Balogun se convirtiera en el gran protagonista de la noche con un espectacular doblete. Al descanso, el marcador ya reflejaba un contundente 3-0 que hacía justicia a lo visto sobre el césped.
Tras el paso por vestuarios, Paraguay intentó reaccionar y encontró premio con el tanto de Maurício, que recortó distancias y devolvió algo de emoción al encuentro. Sin embargo, la selección norteamericana mantuvo el control del juego y terminó sentenciando en el tiempo añadido gracias a Gio Reyna, que puso el broche de oro a una actuación coral de enorme nivel.
Las estadísticas reflejaron el dominio estadounidense, especialmente en las llegadas al área rival y la eficacia en los metros finales. Balogun lideró un ataque que castigó cada error defensivo paraguayo, mientras que la zaga local apenas sufrió durante gran parte del choque. El 4-1 final supone además una de las victorias más contundentes de Estados Unidos en la historia de los Mundiales y le sitúa como primer líder del Grupo D.
Con más de 70.000 aficionados entregados y una atmósfera propia de una gran final, Los Ángeles vivió una inauguración inolvidable. Estados Unidos no solo ganó; lanzó un mensaje al resto de aspirantes al título: el anfitrión quiere que este Mundial sea también su gran escaparate futbolístico.
Estados Unidos
Paraguay