Crónica
McGinn da los tres puntos a una Escocia práctica ante la resistencia de Haití
Escocia arrancó su participación en el Mundial 2026 con una sufrida victoria por 0-1 frente a Haití en el Gillette Stadium de Boston. Un solitario tanto de John McGinn en la primera mitad bastó para que los escoceses sumaran sus tres primeros puntos en el Grupo C en un encuentro mucho más disputado de lo que reflejó el marcador.
El combinado dirigido por Steve Clarke asumió la iniciativa desde el inicio y encontró premio en el minuto 28. McGinn apareció para culminar una acción ofensiva y adelantar a los británicos, aprovechando uno de los mejores momentos de su equipo en el partido. El gol permitió a Escocia jugar con mayor tranquilidad y obligó a Haití a dar un paso al frente.
Lejos de venirse abajo, los caribeños mostraron carácter y mantuvieron vivo el encuentro hasta el final. El equipo de Sébastien Migné compitió con intensidad y buscó el empate con insistencia, aunque le faltó precisión en los metros decisivos para poner realmente en apuros a la defensa escocesa.
La tensión del duelo quedó reflejada en las tarjetas. Bellegarde vio la amarilla antes del descanso para Haití, mientras que Hickey fue amonestado nada más comenzar la segunda mitad. Con el paso de los minutos, ambos seleccionadores movieron el banquillo en busca de soluciones. Haití introdujo piernas frescas en ataque con las entradas de Casimir, Joseph y Fortune, mientras que Escocia reforzó su estructura con varios cambios para proteger su ventaja.
Los minutos finales fueron de resistencia para el conjunto europeo. Escocia cerró espacios, gestionó el resultado y no dudó en emplearse con contundencia cuando fue necesario, como evidenciaron las amarillas mostradas a Curtis y McLean ya en el tiempo añadido. Haití empujó hasta el último instante, pero nunca encontró el premio del empate.
El pitido final confirmó una victoria de enorme valor para Escocia, que comienza el torneo con tres puntos fundamentales en un grupo en el que también figuran Brasil y Marruecos. Haití, por su parte, se marcha sin recompensa, aunque con la sensación de haber competido de tú a tú y de seguir teniendo argumentos para pelear por sus opciones en las próximas jornadas.
El combinado dirigido por Steve Clarke asumió la iniciativa desde el inicio y encontró premio en el minuto 28. McGinn apareció para culminar una acción ofensiva y adelantar a los británicos, aprovechando uno de los mejores momentos de su equipo en el partido. El gol permitió a Escocia jugar con mayor tranquilidad y obligó a Haití a dar un paso al frente.
Lejos de venirse abajo, los caribeños mostraron carácter y mantuvieron vivo el encuentro hasta el final. El equipo de Sébastien Migné compitió con intensidad y buscó el empate con insistencia, aunque le faltó precisión en los metros decisivos para poner realmente en apuros a la defensa escocesa.
La tensión del duelo quedó reflejada en las tarjetas. Bellegarde vio la amarilla antes del descanso para Haití, mientras que Hickey fue amonestado nada más comenzar la segunda mitad. Con el paso de los minutos, ambos seleccionadores movieron el banquillo en busca de soluciones. Haití introdujo piernas frescas en ataque con las entradas de Casimir, Joseph y Fortune, mientras que Escocia reforzó su estructura con varios cambios para proteger su ventaja.
Los minutos finales fueron de resistencia para el conjunto europeo. Escocia cerró espacios, gestionó el resultado y no dudó en emplearse con contundencia cuando fue necesario, como evidenciaron las amarillas mostradas a Curtis y McLean ya en el tiempo añadido. Haití empujó hasta el último instante, pero nunca encontró el premio del empate.
El pitido final confirmó una victoria de enorme valor para Escocia, que comienza el torneo con tres puntos fundamentales en un grupo en el que también figuran Brasil y Marruecos. Haití, por su parte, se marcha sin recompensa, aunque con la sensación de haber competido de tú a tú y de seguir teniendo argumentos para pelear por sus opciones en las próximas jornadas.
Haití
Escocia